El cuidado de nuestra salud bucal es trascendental, pero el mayor problema con el cual nos encontramos es que los mismos se incrementan luego de presentarse los problemas, siendo una tarea que debe aplicarse cómo forma preventiva principalmente pero que muchos olvidan hasta que gran parte de su dentadura recibe complicaciones.

Es por ello que el cuidado debe fomentado desde pequeños, y por lo tanto marcaremos algunas pautas que le permitirán desarrollar un adecuado cuidado de las piezas dentales de nuestro pequeño resguardando su integridad y asegurándole una optima calidad de vida en un futuro inmediato.

La gran lucha de los padres modernos es con los dulces pero lo cierto es que son perfectamente evitables mediante la aplicación de hábitos alimenticios sanos, y el cepillado constante en caso de ingerirlos.

Aunque pueda parecer extraño el gran problema de los pequeños con las caries no se debe únicamente a los dulces sino que en muchos casos son sus propios padres quienes contagian al pequeño, se trata de las actividades donde de forma inconsciente o consiente se comparte cucharas, vasos u otros elementos que luego el pequeño utiliza.

Las bacterias presentes en la boca de un adulto no son para nada similares a la flora que tiene nuestro pequeño, aun más si somos frecuentes consumidores de infusiones cómo café y por supuesto fumadores.

Es por ello que este acto inofensivo el cual muchos padres practican sin tener noción de la magnitud del mismo es un gran responsable de las enfermedades y patologías bucales en los niños.

A su vez también debemos instruir a nuestro pequeño en no compartir ningún elemento que se llevara a la boca un compañero de colegio o un amigo, algo muy frecuente a la hora del descanso en las instituciones educativas.

Para fomentar el cepillado le recomendamos que arengue a los pequeños ofreciéndole dinero, aunque le parezca que esto no debe ser así, es muy eficaz, y en última instancia el dinero que invertirá en el dentista para solucionar caries y otras problemáticas es infinitamente superior al que obsequia al niño por cumplir eficazmente con sus tareas de aseo y cuidado.

Cuando el mismo logre un crecimiento adecuado se lo agradecerá y la practica formara parte de su vida cotidiana sin siquiera darnos cuenta de la misma.

Fuente: odontoespacio.com


Publicado: 1 de Abril de 2014